domingo, 25 de octubre de 2009

0691 25/10: Apertura: River 1 - Boca 1

Una vez mas se fueron en palabras en la semana previa. Una vez mas se hablo mas de lo que jugaron. Una vez mas la multitud que concurrio al Monumental, y los miles de los que lo siguieron por television se quedaron con las manos vacias. Una vez mas el marketing, le gano al futbol. Una vez mas los miedos de ambos a no perder, le ganaron a las ganas que teniamos de ver un Superclasico grande, y no chiquito como el que ofrecieron. A todo esto se le sumo una pobrisima actuacion de un nervioso Saul Laverni. El miedo a perder fue el comun denominador del superclasico, porque cuando River parecia que se lo quedaba opto por defenderse y lo pago caro. Y cuando Boca lo tuvo no le alcanzo el tiempo, lamentando el tiempo perdido en la etapa inicial. Al final, los dos equipos redondearon un partido para el olvido, como para marcar sus presentes, mas alla de que Boca venia de sumar varios triunfos, pero le falto futbol y decision para marcar la diferencia en el resultado. En el primer tiempo las diferencias estuvieron marcadas desde la actitud, porque River salio a jugar a lo Boca, presionando, metiendo en todos los sectores de la cancha, buscando lastimar con la velocidad de Diego Buonanotte y Ariel Ortega, mas la inteligencia de Marcelo Gallardo. A los hombres de ataque de River se les sumo un buen trabajo de Matias Almeyda, mas la sorpresa que generaron subiendo por las puntas de Nicolas Domingo y Matias Abelairas. A todo esto Boca era una sombra de lo que es en los superclasicos, porque Sebastian Battaglia y Ariel Rosada no paraban a nadie, Federico Insua rozo la intrascendencia y Juan Roman Riquelme dijo ausente sin aviso. Entonces, al no funcionar el mediocampo, ni Martin Palermo ni Nicolas Gaitan pudieron tener peso alguno en el juego, provocando que en el primer tiempo Boca no llegara ni una sola vez en forma clara al arco defendido por Daniel Vega. River tuvo varias chances para ampliar el marcador, porque Domingo y Buonanotte estuvieron cerca de abrir el marcador. La primera grance chance se produjo luego de un error grosero del arbitro Laverni, a quien le quedo gigante el superclasico, luego de sancionar una falta, que existio de Fabian Monzon a Buonanotte dentro del area, pero el volante, devenido a delantero de River, se habia llevado la pelota claramente con la mano. Entonces Ortega se encargo de patear el penal y Abbondanzieri se encargo de atajarlo (se adelanto tres metros y nadie lo vio), para dejar todo igualado el superclasico. Cuando todo hacia suponer que eso bajaria la moral de River y levantar la de Boca, llego la apertura del marcador, con un exquisito tiro libre de Gallardo, quien mando la pelota al fondo de la red por el angulo derecho del arquero. El 1-0 no cambio el panorama por el lado de Boca, todo lo contrario, se acrecento todo lo malo que venian haciendo los dirigidos por Basile y los de Astrada siguieron haciendo lo mismo, es decir, manejando el tramite del partido. River se pudo ir al descanso con un gol mas de ventaja si Abelairas acertaba la clara chance que tuvo mano a mano con Abbondanzieri, pero el 1-0 dejaba conforme al 90 por ciento del Monumental. En el inicio del segundo tiempo todo parecia cambiar, porque Villagra recibio, en forma correcta, su segunda tarjeta amarilla cuando no habian pasado dos minutos de la etapa final y dejo asi a su equipo con uno menos. Pero Caceres, quien en Boca es una sombra de lo que muestra en el seleccionado paraguayo, se hizo expulsar de manera infantil, a los cinco minutos, y los dos equipos quedaron con diez para lo que quedaba del partido. Recien a los siete minutos del segundo tiempo Boca tuvo una buena jugada en ataque, que fue toda de Gaitan, quien se saco en velocidad tres hombres en el camino y remato fuerte pero se encontro con un seguro Vega. Esta claro que nunca el superclasico fue bien jugado, que no hubo muchas veces tres pases seguidos bien hechos y que todo fue una cuestion de actitud y valentia. Por eso, en el segundo tiempo Boca se paro mas adelante en la cancha y sabiendo que no podia superar a la firme defensa de River comenzo a rematar desde fuera del area, como intentaron Insua y Riquelme, pero siguieron chocando con un cada vez mas seguro Vega. Con ese panorama y para asegurar el resultado, Astrada hizo un cambio que debera explicar durante mucho tiempo, porque saco a Gallardo y puso a un zaguero, sin experiencia, como Maximiliano Coronel, logrando un resultado inmediato: Palermo, luego de un pase de Riquelme, establecio el 1-1. Luego del empate el partido se convirtio en una verdadera obra de terror, con los dos peleando mas que jugando, pero en esa historia los dos tuvieron chances de ganar el superclasico. Para River tuvo la victoria Abelairas, quien estrello un remate en el palo, luego de un buen pase de Buonanotte, quien durmio por la izquierda a Monzon, quien luego de esa jugada fue sacado de la cancha por Basile. Boca tambien pudo quedarse con todo a partir del desequilibrio de Gaitan, quien con poco termino siendo lo mejorcito del superclasico. Los minutos finales encontraron a Boca con mas decision a la hora de ir a buscar el resultado, seguramente lamentando la actitud timorata de la etapa inicial. El empate termino siendo un castigo para los dos, porque no les sirve para nada en el torneo Apertura y los dejo lejos de los objetivos que se plantearon en este segundo semestre del ano.