Hay quien cree que adorar en exceso a los jugadores acaba por salirle caro al grupo, pero parece que el Munich, Jurgen Klinsmann prefiere saltarse esa regla y adorar a su crack, Franck Ribery.
Poco a poco nos acercamos al nivel que buscamos. El equipo va ganando en ritmo cada jornada y es extraordinario poder contar con un jugador como Ribery que nos aporta muchas cosas, apunto sin dudas hacia su extremo. Klinsmann, que destaco asi a su jugador tras imponerse al Energie Cottbus en la victoria por 4-1 el sabado, quiere ahora saber aprovechar ese momento de forma ante el Steaua Bucarest el proximo martes.
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